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Opinión| 30 de Noviembre, 2025 |
#homilía #PadreGandhi
Muy buenos días mi querida familia.
Primer Domingo de Adviento. Mt. 24, 37-44
Ciclo litúrgico A
«Vigilen estén preparados»
Iniciamos el Adviento, tiempo que nos ayuda a prepararnos a la Navidad y celebrar el nacimiento de Jesús, Hijo de Dios. Por eso, a lo largo de cuatro semanas la liturgia nos invita a preparar esta venida. El evangelio de esta semana, nos imita a vivir vigilantes.
Vigilar es antes que nada despertar de la inconsciencia. Vivimos el sueño de ser cristianos cuando, en realidad, no pocas veces nuestros intereses, actitudes y estilo de vivir no son los de Jesús. Este sueño nos protege de buscar nuestra conversión personal y la de la Iglesia. Sin «despertar», seguiremos engañándonos a nosotros mismos.
Vigilar es vivir atentos a la realidad. Escuchar los gemidos de los que sufren. Sentir el amor de Dios a la vida. Vivir más atentos a su venida a nuestra vida, a nuestra sociedad y a la tierra. Sin esta sensibilidad, no es posible caminar tras los pasos de Jesús.
Vivimos inmunizados a las llamadas del evangelio. Tenemos corazón, pero se nos ha endurecido. Tenemos los ojos abiertos, pero no escuchamos lo que Jesús escuchaba. Tenemos los ojos abiertos, pero ya no vemos la vida como la veía él, no miramos a las personas como él las miraba. Puede ocurrir entonces lo que Jesús quería evitar entre sus seguidores: verlos como «ciegos conduciendo a otros ciegos».
Si no despertamos, a todos nos puede ocurrir lo de aquellos de la parábola que todavía, al final de los tiempos, preguntaban: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o extranjero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?»
Buona Domenica dell Signore. Dio con noi.



